sábado, 13 de marzo de 2010

Síndrome de Lavoisier, o estrés pretraumático


EL SÍNDROME DE LAVOISIER, o síndrome de estrés pretraumático
Juan Manuel Molina Valdés

Investigador Operativo y Estadístico



EL SÍNDROME DE LAVOISIER, o síndrome de estrés pretraumático.


Es el que padecen médicos, farmacéuticos, biólogos...y otros profesionales cuando temen que la autoridad pueda actuar arbitrariamente contra ellos, como hicieran las autoridades revolucionarias francesas con el químico francés Lavoisier. Esto se verbaliza psicológicamente con la expresión: "quien teme, ya padece lo que teme"

En España ante las Leyes Abortistas pudiera parecer que las sociedades científicas con su silencio avalasen esas políticas; o que hubiesen de permanecer en silencio, por no incomodar, significarse y sentir pánico. En este caso ante la implantación de una nueva ideología llamada revolución de género. Es significativo que a fecha de marzo del 2010, sólo dos colegios han publicado notas de prensa: el Colegio de Médicos de Cádiz y el de Madrid...

Los médicos que se oponen al abortismo institucional padecen una situación de pánico negado, a padecer la guillotina, si cuando hablan en nombre de su ciencia disgustaran a una autoridad que consideran despótica, pero a la que no se atreven a incomodar.

Aunque entre médicos se den tendencias de todo tipo, como se demuestra con la propia "guillotina": inventada por un médico francés llamado Guillot, como modo más ético y piadoso para ejecutar a reos.

Lavoisier da nombre al síndrome pretraumático que padecen gran cantidad de profesionales de la Ciencia como sudeciera en la Alemania Nazi, o en los Estados Unidos en relación a la fabricación de la bomba nuclear y las armas químicas. Recordemos que a pesar de los esfuerzos por salvar la vida de Lavoisier ante el tribunal popular que le juzgó el presidente sentenció: "la revolución no necesita sabios"

Joseph Louis Lagrange, destacado matemático cuyo apellido es bien conocido por los que se dedican a las matemáticas y a la física, dijo al día siguiente: "Ha bastado un instante para segar su cabeza; habrán de pasar cien años antes de que nazca otra igual".

Es recomendable que médicos, farmacéuticos, biólogos y otros profesionales de las Ciencias empíricas, se animen unos a otros a no tener miedo, y hacer uso del derecho a la libertad de expresión, de divulgación del conocimiento y a la objeción de conciencia.

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